miércoles, 29 de febrero de 2012

Problema de etiqueta # 1- El saludo múltiple

Esto no es una regla porque no sé si alguien haya logrado resolverlo con elegancia. Yo, a pesar de mi infinita cortesía, debo confesarme vencida por este detalle: ¿Cuál es el protocolo de saludo correcto con una persona a la que se ve varias veces en el día?

Permítanme ilustrar la situación.
La Srita. de la Corcuera llega puntualmente cada mañana a su recinto laboral y, con suma cortesía, les desea un buen día a los dos guardias de seguridad que se encuentran en el foyer (recepción, para los monolingües). Si se ve en la necesidad de salir del edificio en algún momento del día, se despide educadamente de los mismos guardias, y al reingresar los saluda de nuevo. Y sí, se gastan muchas palabras en este proceso, pero uno siempre debe ser muy educado.

Todo esto es muy intuitivo y no presenta grandes problemas protocolarios, pero hay dos situaciones cruciales en las que, al no saber qué expresión de saludo usar, sólo sonríe y hace un gesto con la cabeza.

Situación 1 - Encontrar al "poli" en las escaleras
Infiero que, en algún momento del día, los guardias tienen órdenes de hacer un recorrido por el edificio para asegurarse que nadie está vandalizando las paredes o cometiendo actos lascivos en los pasillos. También puede ser que necesiten usar el WC. Cualquiera que sea el motivo,  eventualmente se les puede ver subiendo y bajando por la escalera. Ahora, la Srita. de la Corcuera ya saludó al hombre al llegar. De repente sale del tocador de damas y se encuentra con él. ¿Debe decir "buenos días" ("buenas tardes" si es después de las 12, no se olviden) de nuevo? ¿Debe decir otra cosa? ¿No creen que "hola" es bastante inapropiado para saludar al guardia de seguridad del edificio donde fingen que trabajan?
Al no haber encontrado una solución ideal, la Srita. de la Corcuera se limita a inclinar su cabecita y sonreir.

Situación 2 - Las visitas al sótano
Primero aclaremos un punto, la Srita. de la Corcuera visita el sótano porque ahí se encuentra la máquina expendedora de golosinas. Por favor absténganse de imaginar tonterías.
Cuando se visita el sótano, y si se utilizan las escaleras para hacerse la ilusión de que se quema un número significativo de calorías, se debe pasar frente al escritorio de los guardias. Lo mismo que con la situación uno, la Srita. Corcuera lo resuelve con una inclinación de cabeza y una bella sonrisa, pero ¿es ésta la mejor forma? Además, el guardia siempre murmura algún tipo de saludo, y no está bien que el guardia pretenda ser más cortés que la Srita. de la Corcuera.

Queridos oficinistas, a quien haya resuelto este problema protocolario y me obsequie con la mejor solución le invitaré a escribir un post al respecto y será acreedor a mi profunda admiración.


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